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Cómo mejorar la empleabilidad juvenil en Túnez con apoyo a las pymes

Túnez: RSE que impulsa emprendimiento juvenil y cadenas de valor responsables


Túnez, con cerca de 12 millones de habitantes, arrastra desde la década pasada un reto constante: tasas de desempleo juvenil elevadas que, en años recientes, han sobrepasado el 30% en ciertos segmentos de edad y en zonas rurales. Esta situación resulta de una combinación de factores estructurales (cambios en la economía y la digitalización, la naturaleza estacional del turismo, la presión competitiva en rubros tradicionales) junto con déficits de capacitación y un acceso restringido al financiamiento para jóvenes emprendedores. Enfrentar este desafío requiere impulsar soluciones que articulen a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y fortalezcan una formación profesional alineada con las necesidades del mercado.

Por qué las pymes y la formación profesional son la palanca clave

  • Generación de empleo inmediato: Las pymes representan la mayor parte del ecosistema empresarial y, al ampliar su capacidad de producción, pueden incorporar a un gran número de jóvenes al mercado laboral.
  • Adaptación local de habilidades: La formación profesional tiene la posibilidad de ajustarse a las necesidades específicas de las pymes de cada zona, disminuyendo así la brecha entre la oferta educativa y lo que realmente exige el mercado.
  • Escalabilidad y resiliencia: Iniciativas bien estructuradas de acompañamiento a pymes y capacitación técnica impulsan empleos duraderos y fortalecen las cadenas de valor regionales.

Modelos de capacitación profesional eficientes y adaptados para su aplicación en Túnez

  • Aprendizaje dual: Integración planificada entre formación en el centro y práctica remunerada dentro de la empresa, creando egresados con experiencia profesional auténtica y disminuyendo la rotación.
  • Formación modular certificable: Programas breves con certificación por niveles en competencias técnicas y socioemocionales, lo que facilita el acceso al empleo y la movilidad entre distintos puestos.
  • Vouchers de formación para jóvenes: Apoyos económicos dirigidos a jóvenes para que elijan programas acreditados, estimulando la competencia y ampliando la oferta de los centros formativos.
  • Capacitación basada en proyectos: Entrenamiento vinculado a iniciativas productivas, como la creación de una línea en una fábrica textil, que deja activos y genera empleo en la comunidad.
  • Formación digital y microcredenciales: Competencias en tecnologías digitales, comercio electrónico y servicios en la nube, con certificaciones ágiles y fácilmente transferibles.

Acciones de respaldo directo a las pymes para impulsar la generación de empleo juvenil

  • Incentivos a la contratación: Apoyos salariales temporales o reducciones en las cargas sociales que se aplican cuando la empresa incorpora a aprendices o a jóvenes recién capacitados.
  • Acceso a financiamiento adaptado: Microcréditos con plazos de gracia, esquemas de garantía parcial y líneas diseñadas para renovar procesos productivos y facilitar nuevas contrataciones.
  • Asistencia técnica y modernización: Iniciativas de mentoría, implementación de estándares de calidad y procesos de digitalización que fortalecen la competitividad y posibilitan ampliar el personal.
  • Ventanas únicas administrativas: Mecanismos que unifican trámites para constituir pymes, formalizar contratos de aprendizaje y obtener incentivos, disminuyendo los costos iniciales.
  • Promoción de encadenamientos productivos: Estrategias que conectan a pymes locales con grandes compradores nacionales e internacionales para asegurar una demanda sostenida.

Ámbitos que ofrecen un fuerte potencial de empleo para la juventud en Túnez

  • Agroalimentario y transformación de productos locales: La diversificación de líneas productivas, el impulso de circuitos cortos y un mayor valor añadido permiten integrar mano de obra joven con preparación técnica.
  • Servicios digitales y tecnologías de la información: Expansión de soluciones remotas, impulso del comercio electrónico y desarrollo de actividades de subcontratación de procesos empresariales.
  • Turismo sostenible y economía creativa: Oferta de servicios especializados, guianza profesional, gastronomía certificada y producción artesanal contemporánea.
  • Energías renovables y eficiencia energética: Implementación y mantenimiento de sistemas solares, junto con iniciativas de optimización energética en edificios y pymes.
  • Textil y confección competitiva: Adaptación hacia segmentos específicos con mayor valor agregado y observancia de estándares internacionales.

Casos ilustrativos y lecciones prácticas

  • Centro de formación dual regional: En una ciudad de tamaño medio opera un centro que combina capacitación técnica en mantenimiento industrial con prácticas aseguradas en múltiples plantas locales. Resultado: cerca del 70% logra empleo en medio año y se reduce la rotación. Lección: los convenios formales con empresas potencian la inserción laboral.
  • Programa de microcréditos y mentoría para jóvenes emprendedores: Líneas de financiamiento con garantía parcial junto con acompañamiento empresarial permiten que pequeños emprendimientos generen hasta cinco puestos directos durante el primer año. Lección: la combinación de capital y orientación minimiza el riesgo del negocio.
  • Certificaciones cortas en TIC con pasantías virtuales: Formación intensiva en programación y soporte al cliente digital complementada con prácticas remotas en compañías de servicios globales. Resultado: acceso a mercados internacionales y remuneraciones más altas. Lección: las microcredenciales impulsan una movilidad laboral ágil.

Plan de implementación: etapas, actores y presupuesto aproximado

  • Etapa 1 — Diagnóstico y diseño (6 meses): Mapear demanda sectorial regional, capacidades de formación y brechas de infraestructura. Actores: ministerios, cámaras de comercio, ONG y pymes. Insumo clave: encuestas de demanda laboral.
  • Etapa 2 — Pilotos locales (12–18 meses): Lanzar 3–5 proyectos piloto (centros duales, programas de vouchers, líneas de microcrédito). Financiación: mezcla de presupuesto público, cooperación internacional y cofinanciación privada.
  • Etapa 3 — Escalamiento y regulación (2–4 años): Evaluar pilotos, ajustar normativa para certificaciones, ampliar incentivos fiscales y establecer mecanismos permanentes de articulación.
  • Presupuesto orientativo: Para un programa regional de 3 años: inversiones iniciales moderadas en centros (equipamiento), fondos rotatorios de microcrédito y subvenciones de contratación; cifra exacta depende de escala, pero un programa piloto puede ejecutarse con recursos del orden de varios millones de dinares a nivel regional.

Estrategias de financiación y sustentabilidad

  • Fondos rotatorios y garantías parciales: Para incentivar al sector financiero a prestar a pymes jóvenes.
  • Contribución privada compartida: Cofinanciamiento por parte de pymes beneficiarias y posibles compradores de la cadena de valor.
  • Mecanismos de pago por resultados: Donantes o gobiernos liberan fondos al comprobar colocación laboral o creación de empleo formal.
  • Reinversión de rentas de servicios de formación: Tarifas moderadas por cursos avanzados pueden contribuir a la sostenibilidad financiera de centros formativos.

Métricas para medir impacto

  • Tasa de colocación laboral a 6 y 12 meses tras la formación.
  • Porcentaje de contratos formales entre beneficiarios.
  • Número de pymes que expanden plantilla tras recibir apoyo técnico o financiero.
  • Salarios promedio relativos antes y después de la intervención.
  • Sostenibilidad financiera de centros y fondos rotatorios (cobertura de costos operativos).

Riesgos y mitigación

  • Desajuste persistente de habilidades: Mitigación mediante comités sectoriales que actualicen curricula con participación empresarial.
  • Falta de demanda empresarial: Promover encadenamientos productivos y acceso a mercados para garantizar demanda por mano de obra.
  • Financiamiento insuficiente: Combinar subvenciones temporales con instrumentos rotatorios y estímulos fiscales.
  • Brecha urbano-rural: Implementar hubs móviles de formación y apoyo a pymes rurales con enfoque en agroindustrialización y turismo local.

Sugerencias útiles dirigidas a los actores clave

  • Gobierno: Ofrecer incentivos fiscales temporales destinados a contratar a jóvenes, agilizar los procedimientos administrativos y acelerar la certificación de cursos vinculados con sectores estratégicos.
  • Pymes: Intervenir en la elaboración de planes formativos, abrir oportunidades de aprendizaje y aplicar métodos de gestión que favorezcan la incorporación de población joven.
  • Centros de formación: Desarrollar módulos breves con certificación, promover prácticas profesionales y brindar servicios de enlace para la inserción laboral.
  • Donantes y cooperación: Respaldar programas piloto, impulsar la creación de fondos de garantía y difundir prácticas internacionales adaptadas a la realidad tunecina.
  • Sociedad civil y asociaciones juveniles: Activar la participación juvenil, orientar iniciativas de emprendimiento y asegurar la inclusión de mujeres y grupos en situación de vulnerabilidad.

Visión para una transformación inclusiva

La generación sostenible de empleo juvenil en Túnez exige una estrategia integral: al fortalecer la competitividad de las pymes y conectar la formación profesional con las demandas reales del mercado, pueden ampliarse de forma significativa las oportunidades laborales. Mediante incentivos financieros bien orientados, esquemas de aprendizaje práctico y colaboraciones público-privadas, se logra disminuir la distancia entre las competencias disponibles y los puestos existentes, reactivar las economías regionales y brindar a las nuevas generaciones trayectorias profesionales estables y dignas. El reto combina dimensiones operativas y políticas: implica renovar estructuras y transformar percepciones para que la educación técnica deje de considerarse una opción secundaria y se convierta en un camino prioritario hacia empleos de calidad y un crecimiento inclusivo.

Por Larura Infantino Costa

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