Al iniciar sesión o registrarte en Al Día Chile, aceptas nuestra Política de Privacidad y el uso de tus datos conforme al Reglamento General de Protección de Datos (GDPR).
Utilizamos tu información únicamente para gestionar el acceso, mejorar tu experiencia y ofrecer contenido personalizado.
No compartimos tus datos personales con terceros sin tu consentimiento.

Impacto del turismo en Torres del Paine: ¿Qué tan sostenible es?

¿Qué tan sostenible es el turismo en Torres del Paine, en Chile, y su entorno?


El Parque Nacional Torres del Paine, situado en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, se ha consolidado como uno de los rincones naturales más concurridos tanto en Chile como en América del Sur. Sus imponentes montañas, glaciares, lagos y su variada fauna convocan cada año a cientos de miles de visitantes. Surge así la interrogante esencial: cuán sostenible es mantener este constante flujo de turismo dentro del parque y su entorno cercano, tomando en cuenta los límites ecológicos, sociales y económicos del territorio.

Presión turística y capacidad de carga

Antes de la pandemia, el parque recibía entre 250.000 y 300.000 visitantes anuales, una cifra elevada para un área protegida con ecosistemas frágiles. Para enfrentar esta presión, las autoridades implementaron medidas concretas:

  • Sistema obligatorio de reservas para campamentos y refugios, lo que limita el número de personas en las rutas más demandadas.
  • Control de accesos y horarios en sectores sensibles, reduciendo la congestión y el deterioro de senderos.
  • Tarifas diferenciadas de entrada, que contribuyen al financiamiento de la conservación y a la gestión del parque.

Estas medidas procuran mantener la capacidad de carga ecológica, aunque durante los periodos de mayor afluencia todavía se perciben efectos como el desgaste del suelo y la saturación de los servicios.

Enseñanzas obtenidas después de los incendios forestales

Uno de los momentos más decisivos se dio en 2011, cuando un visitante provocó un incendio que arrasó más de 17.000 hectáreas de vegetación autóctona, un suceso que significó un punto de inflexión en la manera de gestionar el turismo.

  • Se prohíbe de manera estricta encender fuego fuera de las zonas habilitadas.
  • Se impulsa una fiscalización más rigurosa junto con acciones de educación ambiental para quienes visitan el lugar.
  • Se implementan programas de recuperación ecológica a largo plazo respaldados por monitoreo científico.

La experiencia demostró que el turismo sin regulación puede tener consecuencias irreversibles, pero también que una gestión adaptativa puede reducir riesgos futuros.

Desarrollo turístico e iniciativas sostenibles

En el parque y en las zonas colindantes se han impulsado alojamientos y servicios orientados a una gestión más sostenible. Entre ellos se pueden mencionar:

  • Uso de energías renovables como paneles solares para electricidad y agua caliente.
  • Sistemas de tratamiento de residuos y aguas servidas, con la política de retirar la basura generada.
  • Diseño de edificaciones de bajo impacto visual y ambiental.

Si bien no todos los operadores alcanzan el mismo estándar, existe una tendencia creciente hacia la sostenibilidad como valor diferenciador.

Repercusiones en las comunidades locales

El turismo ha provocado una profunda transformación en poblaciones vecinas como Puerto Natales y en zonas rurales de la comuna Torres del Paine. Entre los beneficios más destacados pueden mencionarse:

  • Generación de empleo local en servicios turísticos, transporte y gastronomía.
  • Diversificación de la economía regional, tradicionalmente ligada a la ganadería.
  • Revalorización del patrimonio cultural, incluyendo la historia del pueblo aonikenk.

Sin embargo, también se presentan retos como el encarecimiento del costo de vida, la temporalidad laboral y la marcada dependencia económica del turismo internacional.

Cambio climático y fragilidad del entorno

La sostenibilidad del turismo en Torres del Paine no depende solo de la gestión humana directa. El retroceso de glaciares, los cambios en los patrones de viento y precipitación, y la mayor frecuencia de eventos extremos afectan tanto al ecosistema como a la experiencia turística. Esto refuerza la necesidad de un modelo que reduzca emisiones, promueva estancias más largas y fomente un turismo consciente del contexto climático.

¿Qué tan sostenible es realmente el turismo en Torres del Paine?

El modelo actual muestra avances significativos en regulación, educación ambiental y participación del sector privado en prácticas responsables. Sin embargo, la sostenibilidad no es un estado alcanzado de una vez, sino un proceso en constante revisión. El equilibrio entre conservación y uso turístico sigue siendo delicado, especialmente frente al crecimiento de la demanda y a los efectos del cambio climático.

La vivencia en Torres del Paine demuestra que la sola majestuosidad del entorno no asegura su conservación, pues son las acciones conjuntas de autoridades, empresas, comunidades y visitantes las que definirán si este paisaje emblemático podrá continuar siendo contemplado sin sacrificar la esencia que lo distingue.

Por Lucía Ferrer

Especialista en Ciencia y tecnología

De Interés